
En este tiempo y con ayuda trabajé en el Otro MARIATCHI. Arreglé una casa, la huerta ha sido una gran huerta, hice un jardín, y en los ratos libres sueño y trabajo en un arroyo ecológico que un día nacerá. Tropecientos atardeceres preciosos, amaneceres tan bellos que te alegraban el día, pero de la camisa ni rastro.
Casi era feliz, pero ni rastro de la puta camisa.
Cuando nos encontremos de nuevo me veréis como siempre. Mis pantalones comprados a los chinos, las camisetas regaladas, mi chaquetón de toda la vida y mis viejos zapatos, más mayor. Pero me considero el hombre más elegante del mundo pues llevo puesta la CAMISA
Después del centésimo sms en el móvil, después del enésimo e-mail, la encontré.
No puedo darla a trozos porque sois vosotros, Changuitos y changuitas, postizas, postizos, los que sin ser una cosa ni otra son las tres cosas a la vez; vecinos que han traído su solidaridad y apoyo, enemigos que olvidaron su rencor en esta circunstancia, manguis con honor que querían solucionar el problema a su estilo y a los que me costó parar.
Todos y cada uno de vosotros sois un hilo de esa camisa y la urdimbre de ellos configuran la tela de esa prenda. Que bien me sienta!. No se puede comprar, tampoco vender, pero disfruto y me siento orgulloso de llevarla. Sois el presente que me gusta y el futuro que debería ser.
Sin vosotros el Mariatchi seria un bar de mierda en una calle de mierda.
Ahora no se bien que es; no lo se definir, pero es algo mucho mas.
Sin vosotros no se bien quien seria yo, pero seria mucho menos.
Si me dejan diseñar mi cielo, en el pondré una calle como Códols, un bar como el Mariatchi, músicos como los que vienen (algunos muy malos y muy pesados), incluso los pedorros habituales tendrán su rincón.
GRACIAS A TODOS
JL
Ha sido mucho tiempo desde la pecera, la fuente de hielo hasta ahora, pero desde el inicio siempre tuvimos música proyectos, alternativos amistad y alegría; en resumen el tipo de cultura que ellos quieren destruir o cambiar por la suya.
Nos quisieron hundir con las obras y gracias a vuestra colaboración el Mariatchi salio mas reforzado y siguió navegando a su propio rumbo, ajeno a las trilladas aguas de la cultura oficial.
Ahora estoy en vuestras reuniones, escucho la emisora oigo proyectos nuevos con fuerza y creativos leo los email de apoyo, y aunque cansado me siento fuerte emocionalmente y muy acompañado de vosotros y con una tripulación leal y motivada creo que es el momento de dejar el timón en otras manos técnicamente mas capacitadas.
Egoísta y emocionalmente me duele mucho marcharme. Sois la mejor canción con la mejor música que he escuchado nunca y cada uno es una nota de esa partitura y yo también parte de ella, donde quiera que vaya os seguiré escuchando y os echaré de menos a todos y cada uno de vosotros.
Mi penúltima vida necesito emplearla en una búsqueda que ya otros han intentado y solo unos pocos lograron encontrarla, ahora creo que la sociedad y yo la necesitamos urgente.
Os prometo que si encuentro la Camisa del Hombre Feliz, aunque solo sea un harapo de ella la compartiré con vosotros, mientras y buscando respuestas a la globalización, la dependencia y
la crisis que viene me dedicare a pequeños proyectos de autosuficiencia, ecología, permacultura reciclados de ciudad a campo y viceversa, que mediante videos y fotos tratare de que lleguen a vosotros a través de alguna web y recibiré vuestras ideas y opiniones al respecto.
De todas formas seguiré con vosotros en el sabor de la hidromiel, en las resacas del vermouth, en cada oliva y en las infusiones del Mariatchi.
No os quiero decir adiós, nos seguiremos encontrando en la primera línea del frente y en alguna fiesta...


