Ha sido mucho tiempo desde la pecera, la fuente de hielo hasta ahora, pero desde el inicio siempre tuvimos música proyectos, alternativos amistad y alegría; en resumen el tipo de cultura que ellos quieren destruir o cambiar por la suya.
Nos quisieron hundir con las obras y gracias a vuestra colaboración el Mariatchi salio mas reforzado y siguió navegando a su propio rumbo, ajeno a las trilladas aguas de la cultura oficial.
Ahora estoy en vuestras reuniones, escucho la emisora oigo proyectos nuevos con fuerza y creativos leo los email de apoyo, y aunque cansado me siento fuerte emocionalmente y muy acompañado de vosotros y con una tripulación leal y motivada creo que es el momento de dejar el timón en otras manos técnicamente mas capacitadas.
Egoísta y emocionalmente me duele mucho marcharme. Sois la mejor canción con la mejor música que he escuchado nunca y cada uno es una nota de esa partitura y yo también parte de ella, donde quiera que vaya os seguiré escuchando y os echaré de menos a todos y cada uno de vosotros.
Mi penúltima vida necesito emplearla en una búsqueda que ya otros han intentado y solo unos pocos lograron encontrarla, ahora creo que la sociedad y yo la necesitamos urgente.
Os prometo que si encuentro la Camisa del Hombre Feliz, aunque solo sea un harapo de ella la compartiré con vosotros, mientras y buscando respuestas a la globalización, la dependencia y
la crisis que viene me dedicare a pequeños proyectos de autosuficiencia, ecología, permacultura reciclados de ciudad a campo y viceversa, que mediante videos y fotos tratare de que lleguen a vosotros a través de alguna web y recibiré vuestras ideas y opiniones al respecto.
De todas formas seguiré con vosotros en el sabor de la hidromiel, en las resacas del vermouth, en cada oliva y en las infusiones del Mariatchi.
No os quiero decir adiós, nos seguiremos encontrando en la primera línea del frente y en alguna fiesta...
